En realidad alrededor nuestro ¡no existe nada! Absolutamente nada existe, sino mas bien se encuentra solamente una luz blanca y continua. Y todas las imágenes que vemos fuera de nosotros, se encuentran en realidad dentro de nosotros. Todas nuestras propiedades, todos nuestros sentimientos, todos nuestros pensamientos que surgen dentro de nosotros, son proyectados sobre esta luz blanca, como sobre la pantalla blanca en el cine.
En la parte posterior del cerebro se encuentra la pantalla y sobre ella son proyectados todos mis datos internos. Es decir, yo experimento prácticamente no el mundo tal como él es en realidad, sino que lo experimento dentro de mí tal como lo percibo, de manera absolutamente subjetiva. Esta es la realidad que estamos obligados a alcanzar; esto pareciera ser una filosofía bastante alejada de la realidad.
La Física, sobre todo la nueva física cuántica habla de esto ya de manera absolutamente precisa y exacta; observa que el mundo es totalmente subjetivo; y que fuera de él existen fuerzas que lo determinan.



























